Desodorantes nautrales sin químicos

14 octubre 2020

El paradigma eco-friendly ha cambiado la industria cosmética. Los consumidores, concienciados con los distintos problemas medioambientales están cambiado su forma de comprar. Poco a poco se van volviendo más responsables, y exigen a las marcas la misma responsabilidad. Hace unos años, los clientes compraban a ciegas sin leer la letra pequeña de las etiquetas, pero ahora, cada vez más personas se interesan por los ingredientes de un producto o cómo, dónde y en qué condiciones se fabrica.

El boom de la cosmética natural implica que los consumidores quieren ahora productos eficaces pero sostenibles. Esto hace que las compañías tradicionales estén comenzando a cambiar su forma de producir y que vayan surgiendo poco a poco metodologías e ingredientes más respetuosos con el medio ambiente.

Lejos de ser un boom aislado, esta misma tendencia se está dando en la industria alimentaria, en la textil y en muchas otras que se han dado cuenta de que pueden sufrir una fuga de clientes si no modifican su tradicional manera de producir.

Tipos desodorantes naturales


Foto de Pixabay

 

Como decimos, para hacer frente a la nueva demanda, la industria cosmética se ha puesto manos a la obra a producir artículos naturales que tengan la misma eficacia que los artículos realizados con agentes químicos. Este es el caso de los desodorantes, un producto que se ha transformado, demostrando que no hace falta utilizar aluminio u otros tóxicos, sino que se puede conseguir una formulación adecuada para evitar el mal olor corporal con aceites esenciales y extractos de plantas existentes en nuestra flora local.

De hecho, podemos diferenciar entre dos tipos de desodorantes: los antitranspirantes y los desodorantes naturales. Ambos buscan el mismo objetivo – evitar el mal olor corporal – pero lo hacen de una forma absolutamente distinta. Los antitranspirantes, lo que hacen, en palabras sencillas, es evitar que sudemos para evitar el mal olor. En efecto, a través de distintas sustancias químicas como el cloruro de aluminio o el alcohol lo que hacen es bloquear el trabajo de las glándulas sudoríparas, y así, dejamos de sudar. Sin embargo, los desodorantes naturales tratan de evitar ese mal olor, neutralizándolo sin afectar en absoluto a la transpiración, puesto que se trata, al fin y al cabo, de una función más de nuestro organismo. Los productos naturales combaten el mal olor atacando a las bacterias que producen dicho mal olor, limitando su crecimiento y su expansión, pero respetando nuestro cuerpo y el medio ambiente.

 

¿Qué tipos de desodorantes naturales existen?


Foto de Pixabay

 

Con bicarbonato de sodio

Podríamos decir que el bicarbonato de sodio es el primer desodorante natural, o el desodorante natural por excelencia ya que se obtiene de un mineral natural, siempre hemos tenido acceso a él y tiene diversos usos en la vida doméstica (para cocinar, para limpiar e incluso como una opción medicinal). La realidad es que el bicarbonato de sodio tiene propiedades antibacterianas que han sido usadas con fines cosméticos desde hace muchos siglos. Además de eliminar el mal olor corporal también ayuda a regular el pH de la piel.


 

Piedra de alumbre

Otro desodorante natural que nace de un mineral, la piedra de alumbre. Esta piedra está compuesta de unas sales de origen mineral denominada Potassium Alum y que funcionan como desodorante en contacto con el agua o con la piel húmeda. El alumbre, se disuelve en contacto con el sudor y obstruye los poros, consiguiendo el efecto de antitranspiración y evitando el mal olor. Aunque es una alternativa natural lo cierto es que no reducen el mal olor del todo, así que no es una opción para personas con sudoración excesiva. Lo que si tiene de positivo es que no necesita envase.


Desodorantes sólidos

Los desodorantes sólidos se presentan como una estupenda alternativa a los desodorantes tradicionales en roll-on. No sólo son respetuosos con nuestra piel sino también con el medio ambiente, además de tener una maravillosa textura que permite que los ingredientes naturales y sus aromas se impregnen en nuestra piel. Otra de las notas positivas de estos desodorantes sólidos – en barra normalmente – es que su envoltorio no es de plástico, sino de material reciclable. No obstante, también hay desodorantes sólidos con plástico, así que es conveniente leer bien la etiqueta antes de comprar.


Cómo hacer tu propio desodorante


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Existen numerosas alternativas en el mercado si queremos adquirir un desodorante 100% natural que cumpla su función, pero a la vez sea respetuoso con nuestra piel y con el medio ambiente. Pero otra opción estupenda es realizar nuestros propios desodorantes. Para ello deberemos decidir el tipo de fragancia o ingrediente natural que queremos que lleve, y la textura o formato: si lo queremos en spray, en crema, en polvo…

Para ayudarte en tu decisión, nosotros te proponemos una “receta básica que no te llevará hacer más de cinco minutos y que podrás aromatizar a tu gusto.

 

Ingredientes:

  • 10 gotitas de aceite esencial con un aroma que sea de tu agrado.
  • 50 gr de manteca vegana (de cacao, de karité, etc.).
  • 3 cucharadas de café de almidón.
  • 2 cucharadas de café de bicarbonato de sodio.

 

Preparación:

  • Derrite la manteca a fuego lento en una cacerola y cuando esté listo añádele las gotitas de aceite esencial.
  • A continuación, añade el bicarbonato y el almidón y remueve hasta que todo esté bien integrado.
  • Deposita la mezcla en un recipiente que puedas utilizar a diario y ya está. Matiza la textura – más líquida o menos – con el bicarbonato.
  • Para utilizarlo, tan solo tienes que coger una perla de tu desodorante en crema y repartirlo por las axilas.

 


Foto de Pixabay

 

Como hemos dicho antes los desodorantes tradicionales, los antitranspirantes son perjudiciales para el medioambiente, pero también para nuestra propia salud. Su mecanismo para evitar el mal olor corporal es una agresión directa a una función básica de nuestro organismo. El sudor, puede ser molesto, pero es necesario para regular nuestra temperatura corporal, y estos productos, evitan esa función en la zona de las axilas.

Pero es más, los agentes químicos; los sulfatos, los parabenos y el resto de toxinas que contienen ciertos desodorantes tradicionales también son agresiones recurrentes a nuestro cuerpo en general y a nuestra piel en particular. Se ha demostrado, que muchos de estos componentes tienen una alta incidencia en la aparición de enfermedades cancerígenas.

No obstante, algunas alternativas naturales adolecen de los mismos defectos. Por ejemplo, en el caso del bicarbonato de sodio, los inconvenientes son similares. Se trata de un antitranspirante, así que no deberíamos abusar de él y menos en el caso de pieles sensibles.

Lo más responsable es que, atendiendo a nuestro tipo de piel y a nuestro tipo de sudoración, utilicemos un desodorante natural respetuoso con nuestras circunstancias y el medio ambiente. Hay muchas alternativas con ingredientes naturales locales, sin envoltorios o recipientes de un solo uso y bastante eficaces.

 

Escrito por Natalia Muro
Foto portada de Pixabay

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